Este es un ejercicio para practicar la escritura creativa, favorecer la fluidez, superar los bloqueos e incrementar tu creatividad.

Funcionamiento.

En los ejercicios de escritura creativa se proponen unas normas o directrices para que cada participante cree su propio relato, se forzarán acciones, palabras que tienen que aparecer en el texto, temáticas, comienzos o desenlaces.

Ejercicio de ejemplo.

En este ejercicio deben aparecer las siguientes palabras:

Hechizo, niño y viaje.

Aparecerá el sentimiento de felicidad.

La extensión es libre.

Relato 1:

«La vieja bruja ya no podía andar bien, sus rodillas le fallaban y la antigua escoba no funcionaba como antaño, sabía que debía encontrar un sucesor al que enseñarle todos sus hechizos, el viaje sería largo y tedioso, pero el valle necesitaba la protección de una nueva bruja, más fuerte y joven. Cuando la temporada de lluvias cesó preparó sus bártulos y comenzó su viaje por todo el país para encontrar al elegido o elegida, eran tiempos modernos y no le importaba mucho si su sucesor resultaba ser hombre o mujer, la única condición que la bruja proponía era superar las tres pruebas.

Anduvo entre montañas durante siete días buscando jóvenes que superasen su pequeño examen, pero nadie fue capaz de acabar las pruebas, al séptimo día, agotada y pensando que tendría que viajar más allá del mar de cristal encontró una pequeña aldea en la que todos los niños tenían el pelo blanco como la nieve, uno de ellos tenía algo especial en la mirada, la bruja se estremeció, parecia que ese niño le estaba leyendo la mente, una sonrisa apareció en el rostro del pequeño, y a la vieja le invadió la felicidad, hacía mucho tiempo que no se sentía así, estaba preparada para volver a intentarlo, no hicieron falta palabras, el niño fue hacia ella sin hablar y señaló la bolsa que la vieja llevaba atada a un lado de su cintura, donde guardaba el material para las pruebas ¿Sería aquel pequeño de pelo blanco su sucesor?»

Veamos otro ejemplo, más breve y con otra temática.

Relato 2:

«Juan era un niño de once años, cuando volvía del colegio le gustaba sentarse en el sofá, quitarse las zapatillas, encender la tele y comer su bocadillo de chocolate de todas las tardes. Su madre siempre le decía que solo podía ver la tele durante una hora, pues de lo contrario aquella caja tonta parecía lanzar un hechizo sobre el niño y atraparlo durante horas, Juan siempre le contestaba que el viaje de vuelta a casa le agotaba y nada le hacía más feliz que ver sus dibujos favoritos comiendo un bocadillo de chocolate.»

Como veis se pueden lograr historias muy distintas con las mismas palabras y directrices. Esto era solo un ejemplo, ahora vamos con el ejercicio que os propongo:

Las palabras que deben aparecer en la historia son:

Hermanos, libro, ciudad y cueva.

Aparecerá el concepto de competición.

La extensión es libre.

Podéis dejar vuestros escritos en los comentarios.

¡Espero vuestras historias!

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