A veces hay sucesos en tu vida que cambian tu manera de ver el mundo, otras hay veces que ocurre algo parecido al leer un libro, cambia la manera de ver a las personas o las relaciones con estas, y esto suele ser para mejorar, rara vez un libro hará lo contrario, es lo que me ocurrió cuando leí «Cartas para Claudia» de Jorge Bucay, él se convertiría poco a poco en uno de mis escritores favoritos.

El libro me mostró cosas que en realidad ya sabía, que estaban ahí suspendidas en el aire como motas de plovo, las cartas que forman el libro, me ayudaron a recoger estas motas y a ponerles un orden, a darme cuenta de que estaban ahí y a saber que tenerlas presentes mejoraba el camino.

Hace ya diez años de esto, tengo que volver a leerlo, para ver qué me muestra esta vez, para ver si he olvidado algo o han cambiado algunas cosas, porque un libro no siempre nos enseña el mismo mensaje, un libro cambia con nosotros, pues nunca sacamos la misma lectura.

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