La guerra marcaría un antes y un después en la vida de Hemingway, inspirando muchas de sus obras. Durante la primera guerra mundial trabajó como chofer de ambulancias,luego en España, durante la guerra civil española trabajó como corresponsal pasando por diversas ciudades como Valencia o Madrid, acabando como combatiente en el banco republicano.

Dedicó muchas de sus obras a la muerte, las injusticias y a como las personas se enfrentan a todo ello

El hombre no está hecho para la derrota; un hombre puede ser destruido pero no derrotado.

La gente buena, si se piensa un poco en ello, ha sido siempre gente alegre.

La cosa más rara que he podido encontrar es la felicidad en una persona inteligente.

Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar.

El talento es la forma en que vives tu vida.
En la oficina de un escritor la papelera es el mejor mueble.
La sabiduría, el poder y el conocimiento tienen un secreto, es la humildad.
Lo más horrible que hay es la hoja de papel en blanco.
Jamás penséis que una guerra, por necesaria o justificada que parezca, deja de ser un crimen.
La obra clásica es un libro que todo el mundo admira, pero que nadie lee.
Son dos cosas distintas conocer a un nombre y saber que tiene en la cabeza.
Un hombre tiene que sufrir una gran cantidad de penas para escribir un libro divertido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *